En su informe más reciente sobre la situación económica y política de Panamá, The Economist Intelligence Unit estima que este año el producto interno bruto (PIB) del país crecerá un 11%.
Esta estimación supera las perspectivas que mantienen el Banco Mundial, las agencia Fitch Rating, Moody’s y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá que sitúan la recuperación de la economía entre un 8% y 9.9%.
Para The Economist la recuperación de la economía estará encabezada por el Canal de Panamá y la mina de cobre, mientras que la economía resentirá la lenta recuperación de actividades claves como el turismo.
En tanto, la construcción de la línea 3 del Metro hacia la provincia de Panamá Oeste será un imán para generar nuevas inversiones, pero el aplazamiento de la construcción del cuarto puente sobre la vía acuática frenará la recuperación económica. El Gobierno señala que el proyecto de mil 300 millones de dólares no cuenta con un financiamiento viable.
De cumplirse las perspectivas para 2021, The Economist, proyecta que para el 2022 la economía crecerá un 8%, mientras que entre 2023 y 2025 mantendrá una expansión estable cercana al 3.6% anual.
Pero no todas son buenas noticias, para The Economist, la baja recaudación de impuestos continuará siendo el talón de Áquiles de la administración de Laurentino Cortizo.
Entre enero y febrero los ingresos corrientes totales sumaron $592.5 millones, cifra que representa una caída de $409.2 millones o 40.8% por debajo de los $1,001.7 millones recaudados hasta febrero de 2020.
“Anticipamos que los ingresos se mantengan por debajo de los niveles de 2019 hasta que se produzca la recuperación que se afianza en 2022-23. Las capacidades de recaudación de ingresos son débiles y los esfuerzos para desarrollarlas no parecen ser una prioridad”, indican los analista de The Economist. Otro reto para Cortizo será controlar el déficit del sector público no financiero que para este año se calcula en 7.5%.

