La ampliación de Tocumen no se limita a la construcción de una segunda terminal de pasajeros, sino que el proyecto contempla obras complementarias necesarias para la operación de la nueva terminal como el sistema de suministro de combustible, estacionamientos, subestación eléctrica, entre otros.
El gerente de Tocumen S.A., Raffoul Arab, explicó que ya recibieron el nuevo sistema que llevará el combustible desde los tanques de almacenamiento hasta la nueva terminal.
Con esta infraestructura soterrada se elimina el suministro a través de camiones y ahora se utilizarán hidrantes colocados bajo las plataforma de rodaje donde los aviones permanecen para dejar o recibir a los pasajeros.
“Hicimos que los especialistas de la Organización de Aviación Civil Internacional revisaran el sistema que mejora la logística del aeropuerto en la región”, comentó.
En cuanto a los trabajos en las dos fases de estacionamientos de la nueva terminal, Arab reconoce que las medidas aplicadas por la pandemia provocaron estragos sobre el calendario de ejecución, pero indica que en las últimas semanas las obras se han acelerado con la instalación de los techos y pavimentos.
Incluyendo el edificio de 116 mil metros cuadrados y proyectos complementarios, el costo del proyecto de ampliación supera los mil 250 millones de dólares.
Para financiar la ampliación en los últimos 9 años el aeropuerto ha emitido una serie de bonos que a la fecha superan los mil 450 millones de dólares.
Arab comenta que todavía no se ha tomado una decisión sobre las próximas jugadas financieras para incrementar el flujo de capital.
A finales de 2020 los tenedores de los bonos del aeropuerto aprobaron que Tocumen incrementara de $25 millones a $100 millones el techo de su deuda. “Estamos cumpliendo con nuestras obligaciones y analizando los pasos que tomaremos en el corto y mediano plazo”, añadió Arab.

