Aunque el movimiento de pasajeros que reportó el Aeropuerto Internacional de Tocumen en marzo y abril compensaron en parte la caída registrada en febrero, las perspectivas para el resto del año son negativas y la agencia calificadora BRC Standard & Poor´s se hizo eco de la situación que atraviesa la principal terminal aérea del país.
En la revisión que hizo BRC Standard & Poor´s en septiembre de 2020 sobre las operaciones de Tocumen, la agencia proyectó que para este año el aeropuerto alcanzaría un 70% del tráfico que reportó en 2019, cuando 16.5 millones de pasajeros utilizaron sus instalaciones.
Ocho meses después y tras analizar el movimiento de pasajeros durante los primeros meses de 2021, BRC Standard & Poor´s rebajó su estimación del 70% al 40% que, de cumplirse, significaría que este año 6.6 millones de viajeros pasarían por Tocumen.
“Hemos reanudado operaciones hacia y desde más de 60 ciudades en 31 países”.
Raffoul Arab, gerente de Tocumen, S.A.
Con estos números, la agencia rebajó la calificación de emisor de Tocumen, S.A. a BBB desde BBB+, la misma que mantiene la calificadora a Panamá, mientras que la calificación de los bonos ordinarios pasó de A+ a A. Tocumen tiene deuda enlistada en el mercado bursátil por mil 450 millones de dólares.
Basado en el panorama regional inestable debido al repunte de casos de coronavirus (Covid-19) y la propagación de las nuevas cepas del virus, la agencia asignó una perspectiva negativa para Tocumen y advirtió que, de continuar el deterioro de los indicadores del aeropuerto, en los próximos tres meses podría revisar a la baja su evaluación.
“La asignación del estatus de Revisión Especial (CreditWatch) negativo refleja la alta probabilidad del cambio de calificación en los próximos tres meses, dado un deterioro adicional en la generación de flujo de caja de Tocumen”, destaca la agencia en su informe.

Tras conocerse la evaluación de BRC Standard & Poor´s, el gerente de Tocumen, S.A., Raffoul Arab, comentó que “con el avance de las campañas de vacunación a nivel mundial y la implementación de soluciones tecnológicas como el pasaporte digital IATA Travel Pass, se acelerará el ritmo de recuperación de las operaciones aeroportuarias de pasajeros y de carga”.
Arab reconoció que la caída en el movimiento de pasajeros se traducirá en menores ingresos para el aeropuerto, pero aseguró que la terminal aérea cuenta con los fondos suficientes para hacerle frente a sus compromisos financieros.
En este sentido, los analistas de BRC Standard & Poor´s, comentaron que el aeropuerto cuenta con un fondo de reserva para el pago del servicio de la deuda por 46 millones de dólares, un permiso por parte de los tenedores de los bonos para elevar el endeudamiento por $100 millones (de los cuales, a la fecha, la entidad ya contrató $50 millones), y reserva de $9 millones. “Estas reservas nos permiten pensar que la entidad estará en capacidad de continuar cumpliendo con sus obligaciones financieras en el corto y mediano plazo”, explicaron.
La agencia estima que la flexibilización en el pago de impuestos y la no transferencia de dividendos al Estado, aliviarían la carga sobre las finanzas del aeropuerto.

Para el gerente de Tocumen, la clave para superar el escenario adverso está en recuperar las operaciones a todos los destinos que operaba Tocumen antes de 2020, controlar el gasto sin descuidar el mantenimiento de las instalaciones, atraer más líneas aéreas y concesionarios y proyectar la estrategia post pandemia.
A inicio de año, el aeropuerto calculó una caída de 140 millones de dólares en sus ingresos. De cumplirse el escenario proyectado en el número de pasajeros para este año, Tocumen estaría reportando ingresos por entre 70 millones de dólares y 100 millones de dólares, cuando en 2019 y sin pandemia se registraron 258.8 millones de dólares. No obstante, habrá que esperar el comportamiento de las operaciones en el primer semestre para contar con una estimación más real.
Adicional a la caída en los ingresos por las operaciones aéreas, BRC Standard & Poor´s indica que no será hasta el 2022 que podría lograrse cierta estabilidad en los ingresos comerciales, es decir, las regalías que pagan los concesionarios al aeropuerto. La agencia indica que la demora en los trabajos en la nueva terminal de pasajeros también tendrá un impacto negativo sobre las finanzas de Tocumen.
Tráfico de pasajeros
El combinado de los cuatro primeros meses del año dejó un saldo de 1.7 millones de pasajeros, que en comparación con los datos de igual periodo del 2019 y 2020 representa una caída de 68.5% y 50%, respectivamente.
En enero, el tráfico fue de 458,628 pasajeros; febrero, 376,182; marzo, 456,112 y abril, 456,264. “La recuperación, en el contexto de la situación que atraviesa el mundo, aunque modesta, señala una tendencia alentadora”, indicó Arab.
Los analistas de BRC Standard & Poor´s pronostican una recuperación del tráfico de 75% en 2022 y de 90% en 2023.
Tocumen, S.A. cerró el 2020 con 4.5 millones de pasajeros, cifra que representó una disminución de 72.7%, en comparación con 2019.

