Los vendedores en corto se han puesto en guardia ante el aumento notable del patrimonio de Sun Hongbin.
El multimillonario chino, cuya vertiginosa carrera ha incluido una temporada en la cárcel y la venta forzada de un desarrollador inmobiliario que según él pronosticó alguna vez se convertiría en el mayor del país, se encuentra en la mira de los fondos de cobertura y otros especuladores bajistas después de la mayor racha exitosa de sus casi tres décadas en los negocios.
La fortuna de Sun ha subido a más del triple este año, a $5 mil 100 millones, después de que las acciones de su firma de bienes raíces, Sunac China Holdings Ltd., registraron uno de los aumentos más grandes del mundo.
En Sunac, los vendedores en corto ven un excelente ejemplo de lo que aflige a la economía china en general: una sobredosis de inversión alimentada por deuda.
A pesar de que algunos pares de alto nivel de la compañía han reducido sus ambiciones en medio de los crecientes costos de los préstamos y un escrutinio regulador más estricto, el desarrollador de Tianjin ha acumulado apalancamiento para comprar de todo, desde activos inmobiliarios fallidos hasta el parque temático de Dalian Wanda Group Co., y una participación de $2 mil 200 millones en LeEco, un conglomerado chino de medios y tecnología.
En tanto los inversores chinos han aplaudido el acuerdo de Sunac -alimentando un salto de 212% de la acción este año-, los bajistas han prestado atención a los crecientes pasivos de la compañía.
En un estimado de 349%, el ratio deuda-capital de Sunac es casi cinco veces mayor que los de sus pares del sector. Es más, registros bursátiles indican que Sunac pudo haber comprometido un 84% de su participación controlante en la compañía, un potencial sobreendeudamiento si el precio de las acciones cayera.
