PRODUCCIóN DE EXPORTACIóN

El turno del cacao fino y aromático

El turno del cacao fino y aromático
El turno del cacao fino y aromático

El cacao criollo grano blanco tiene el potencial para posicionar a Panamá en los mercados internacionales como lo hace el café geisha.

Esta variedad solo se produce en siete países del mundo y en Panamá trabajan en su rescate.

A través de un estudio del ADN del cacao panameño se identificó que solo 10% de las variedades criollas que se cultivan en Bocas del Toro tiene en sus genes rasgos del grano blanco.

Este tipo de cacao se caracteriza por una fruta más delgada y su aroma es más fina, con sabor a chocolate. En los mercados internacionales sus compradores pagan 9 mil dólares por la tonelada métrica, mientras que por otras variedades el precio es de 3 mil dólares por tonelada métrica.

“Panamá debe ajustar la brújula hacia la producción de cacaos finos y aromáticos. Debemos replicar el modelo de éxito del café geisha, un grano por el que en los mercados internacionales se pagan mil 29 dólares por una libra”, manifestó Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en Panamá.

Los productores de Bocas del Toro, en conjunto con el IICA y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, hicieron un estudio del ADN del cacao panameño. Se identificó que sí hay rastros del cacao criollo grano blanco en Bocas del Toro, pero está muy diluido en las variedades.

Según Escudero, en el país se ha introducido la variedad CCN51, un grano que tiene altos rendimientos por hectárea, pero en sabor es “pésimo” y solo sirve para preparar chocolates corrientes. Además, esta variedad padece una enfermedad conocida como escoba de bruja, muy difícil de erradicar.

En este sentido, a Panamá le conviene enfocarse en mejorar la producción de granos finos y aromáticos como el criollo grano blanco, en lugar de cultivar variedades que proporcionan mayores rendimientos, asegura Escudero.

Después de conocerse los resultados del estudio de ADN, se instaló un jardín “clonal” con 90 variedades de cacao criollo que rescataron de Bocas del Toro.

De este jardín o banco de germoplasma se está sacando el material genético que más se acerca a la categoría de finos y aromáticos.

El turno del cacao fino y aromático
El turno del cacao fino y aromático

‘Ranking’ mundial

Desde septiembre de 2015, Panamá pertenece a la lista de países productores de cacao fino y aromático. Cada tres años la producción de este alimento panameño se somete al escrutinio de los jueces de la Organización Internacional del Cacao, con sede en Costa de Marfil (África), manifestó Rupilio Ábrego, director de comercialización de la Cooperativa de Servicios Múltiples Cacao Bocatoreña (Cocabo), la más antigua en el país en la producción del grano.

Este año, el panel de jueces de la organización, ratificó que el 50% del volumen de exportación del cacao panameño es fino y aromático.

“Los jueces pueden bajar, mantener o elevar el puntaje a la calidad del cacao. Panamá mantuvo su puntuación, pero la meta de los productores es alcanzar el 75% en la evaluación de 2022”, detalló Ábrego.

Sin embargo, Ábrego reconoce que el país puede producir el mejor cacao del mundo, pero hay que trabajar fuertemente en ampliar la investigación, y asistencia técnica a los productores. Así como en la denominación de origen.

Panamá cultiva 6 mil 500 hectáreas de cacao, pero el rendimiento por hectárea es de apenas 160 kilogramos, mientras lo óptimo es de más de mil kilogramos.

El siguiente producto panameño llamado a destacar como el geisha es el cacao criollo. Si esto se logra, significaría mayores ingresos y generación de empleo para el país, prevé Escudero.

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