El negociador europeo para el ‘brexit’, Michel Barnier, urgió al Reino Unido a no hacerse ilusiones sobre el lugar de los servicios financieros en la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE), que deben negociar este año.
No deben hacerse ilusiones sobre esta cuestión. No habrá una equivalencia general, global o permanente sobre los servicios financieros, afirmó Barnier ante la Eurocámara en Estrasburgo (Francia).
Sistema bancario
Un total de 24 entidades bancarias se trasladarían desde Londres a la zona euro a raíz de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), según ha señalado Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo.
El ex ministro francés reiteró así que la retirada del Reino Unido de la UE implica cambios en todos los sectores. El “brexit” hace que los servicios británicos pierdan su pasaporte financiero en el bloque, apuntó.
Sin embargo, Barnier abrió la puerta a buscar un lugar para los servicios basados en el importante barrio de negocios londinense de la City, asegurando que las equivalencias se otorgarán caso por caso.
Es lo que hacemos con Canadá, con Estados Unidos, con Japón. (...) No veo por qué no funcionaría con el Reino Unido, advirtió el responsable de negociar por parte de la UE la futura relación comercial posbrexit.
Ambas partes tienen hasta el 31 de diciembre para lograr un acuerdo.
El Reino Unido dejará de aplicar entonces las normas europeas y las empresas financieras británicas perderán el pasaporte que les permite operar libremente en el bloque.
El ministro británico de Finanzas, Sajid Javid, expresó poco antes la voluntad del Reino Unido de construir una relación duradera con la UE en este sector, pero fijando sus propias reglas.
Ya no seguiremos las reglas establecidas por otros, sino que respetaremos los más altos estándares internacionales de regulación financiera, aseguró Javid.
El responsable asegura así que el Reino Unido y la UE deben llegar a un acuerdo para junio de 2020 sobre un régimen de equivalencia de las reglas, para limitar las perturbaciones una vez finalice el período de transición.
Cada parte asignará equivalencias sólo si cree que los reglamentos del otro lado son compatibles. Pero compatibles no quiere decir idéntico, según el responsable de Finanzas en el gobierno de Boris Johnson.
