La flamante presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió del costo de la inacción en la lucha contra el cambio climático, al presentar la nueva estrategia de crecimiento de la Unión Europea: el Pacto Verde.
Algunos dicen que el costo de esta transformación [verde] es demasiado alto. No olvidemos nunca cuál sería el costo de la inacción, dijo Von der Leyen ante la Eurocámara, poniendo como ejemplo catástrofes naturales como sequías e inundaciones.
El objetivo principal del “Green Deal”, una de las prioridades de la nueva Comisión para los próximos años, es alcanzar para 2050 la neutralidad carbono mediante la reducción al máximo de las emisiones de CO2 y la compensación del resto con dispositivos de absorción.
Los tiempos son propicios, máxime cuando el clima toma protagonismo en la agenda. En Madrid, la comunidad internacional debate cómo intensificar su respuesta contra el calentamiento del planeta y, en noviembre, los eurodiputados declararon la emergencia climática en Europa.
Pero, en una Unión Europea tan compleja y diversa, ese objetivo no logra la unanimidad de los países del bloque reunidos en el Consejo Europeo, que, en una cumbre hoy y mañana en Bruselas, intentarán de nuevo confirmar esa ambición.
Las acciones previstas en este “Green Deal” para luchar contra el cambio climático abarcan áreas como el transporte, la energía, la contaminación, la agricultura, la industria y los modos de consumo, entre otras.
La titular de la Comisión, que asumió el cargo el pasado 1º de diciembre, considera que este programa transformará el estilo de vida, de consumo y de trabajo de los europeos, pero debe proteger además a aquellos que se vean más afectados por los cambios.
