Luego de la fuerte contracción sufrida en 2020 por las restricciones impuestas para contener la propagación del nuevo coronavirus, el país trata de salir de la crisis económica y tiene perspectivas de crecimiento elevadas para 2021 y 2022, aunque se debe tener en cuenta que, particularmente este año, las cifras estarán influenciadas por el efecto rebote al partir de una base de 2020 muy baja.
En una coyuntura como esta, La Prensa conversó con Domingo Latorraca, que ha tenido en su carrera distintos roles protagonistas en los sectores público y privado, por ejemplo, como viceministro de Economía (2000-2003) y como presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (2006-2007).
El ingeniero industrial aborda, entre otros temas, el enfoque estratégico que se debería dar a algunos sectores importantes de la economía, la permanencia en listas de organismos internacionales y el rol del gobierno en la reactivación de la economía, destacando en ese sentido la importancia de que el gasto público sea eficiente.
Latorraca cree que algunos sectores de la economía deberían mirar más hacia los mercados externos. “Nuestra fuente futura de crecimiento pudiera estar hacia las actividades internacionales, hacia exportar bienes y servicios a mercados mucho más grandes”, planteó.
A su juicio, los sectores industrial y agropecuario tienen un gran potencial que en pocos casos se aprovecha, para producir bienes de alta calidad que pueden ser enviados internacionalmente, apoyándose en la plataforma logística que ofrece Panamá, con el Canal y los puertos, que ya tienen esa mirada internacional.
Precisamente, los sectores más vinculados al comercio global son los que mejor desempeño están teniendo en la recuperación de la crisis, en parte por el estímulo fiscal en grandes economías del planeta, comentó el ingeniero industrial.
En el plano interno, la recuperación es más lenta porque todavía hay arrastre debido a las restricciones de este año, pero actividades como la construcción, el comercio y las manufacturas muestran señales de recuperación.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un repunte de la economía de un 12% este año, mientras que la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura estima que la mejora será de 13.8%.
Dependiendo de los cálculos que se consideren, el país se estaría acercando al nivel de producción previo a la pandemia a finales de 2022 y para 2023 se superaría el registro de 2019.

Latorraca dijo que las proyecciones son positivas y que, ante los retos mayores que tiene la región, el país puede destacarse como un puerto seguro, pero para conseguirlo se deben atender algunos retos, entre los que destacó la permanencia de Panamá en listas sancionatorias de organismos internacionales.
Panamá continúa en listas del Grupo de Acción Financiera (GAFI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Europea, por las deficiencias en la prevención del blanqueo de capitales y en el intercambio de información fiscal.
La situación de Panamá podría empeorar si se concretan las advertencias del GAFI de llevar al país a su lista negra, en la que solamente están Irán y Corea del Norte.
Latorraca apuntó que “hemos perdido credibilidad porque no implementamos efectivamente”. Es una cuestión, anotó, no solo de esta administración, sino que se arrastra del pasado. “Hemos sido un país que espera a última hora; legisla tarde y se queda corto en la implementación”, sostuvo.
Recordó que desde que era viceministro de Economía, el país se había comprometido a resolver temas ligados al intercambio de información, como los referentes a los beneficiarios finales y a los registros contables, alguno de los cuales siguen en la lista de pendientes a tenor de las evaluaciones internacionales.
“La presión y las evaluaciones cambiarían significativamente si lo que ya hoy en día tenemos regulado, se implementa de manera efectiva”, sostuvo.
La eventual salida de las listas tendría un efecto positivo en la imagen internacional del país y sería un factor para atraer inversión extranjera directa, uno de los aspectos que destaca Latorraca al ser consultado sobre el rol del Gobierno en la reactivación de la economía.
Además, se refirió a la importancia de que exista comunicación estrecha y un trabajo mancomunado entre el Gobierno y el sector privado para generar confianza y animar la inversión, y a la ejecución de un plan de inversiones públicas.
En este sentido, dijo que conoció de la contratación reciente de personal adicional para los trabajos de la tercera línea del Metro de Panamá, un reflejo de la relevancia de las obras de infraestructura.
La capacidad de inversión del Gobierno, no obstante, está directamente vinculada a la salud de las finanzas públicas y es ahí precisamente, en la sosteniblidad fiscal, donde Latorraca observa otro de los principales retos, con los riesgos que genera en este contexto la crisis del programa de pensiones de la Caja de Seguro Social.
La relación actual de deuda pública y producto interno bruto está alrededor del 70%, nivel similar al que registraba hace 20 años cuando Latorraca era viceministro de Economía.
A partir del próximo año, a su juicio, se debería empezar a mostrar una trayectoria de estabilización y reducción del nivel de endeudamiento, para lo cual es necesario que el gasto público sea eficiente. “Que no se despilfarre la plata. Ahora tenemos que ser austeros en el gasto y poner mucho foco en la inversión. Cada dólar invertido paga mucho más que un dólar gastado”.
Latorraca señala que es “entendible” un mayor nivel de endeudamiento debido a la situación generada a raíz de la pandemia, “pero hay que asegurarse de que esos dólares sean bien invertidos y no malgastados”.

