El proteccionismo comercial que advierte y promueve el Gobierno de Estados Unidos motivó a México a curarse en salud y salir en busca de nuevos mercados y socios comerciales. O reforzar lazos y aprovechar acuerdos ya vigentes.
Como sucede con Panamá. Ambos países cuentan con un tratado de libre comercio (TLC) desde abril de 2015, y una balanza comercial (bienes y servicios) que en dicho año superó los mil 160 millones de dólares.
Así lo informa el organismo estatal ProMéxico, que esta semana, en un evento organizado por la Cámara de Comercio México-Panamá (Camexpa), presentó las oportunidades de negocios a empresarios panameños y las razones de por qué invertir en su país.
Ignacio Elías Caparrós, representante de ProMéxico en Panamá, entiende que el istmo es una opción natural para la internacionalización de las empresas mexicanas, “que nos han hecho abrir los ojos sobre mirar otros mercados”.
El tema con Estados Unidos, dice Caparrós, sirvió de alerta para que México diversifique sus mercados: “Por buscar socios en Europa o Asia se nos olvidó mirar a Latinoamérica”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), acuerdo que su país suscribió junto a México y Canadá en 1994.
A su entender, tal como se negoció es desfavorable para las empresas y los trabajadores estadounidenses.
Voto latino
Dice Caparrós que para México, Latinoamérica es el lugar natural para hacer negocios. Y Panamá, entonces, es el puente. Las pequeñas y medianas empresas mexicanas están listas para dar el salto y aprovechar las nuevas oportunidades de negocios en el extranjero.
De 2014 a 2015, las exportaciones de bienes y servicios panameños a México se incrementaron en un 495.5%, al pasar de $20.3 millones a $120.8 millones. Las importaciones avanzaron 5.4% hasta los mil 42 millones de dólares, desde $989.1 millones en 2014.
ProMéxico identificó que las mayores oportunidades de inversión para las empresas mexicanas en Panamá se encuentran en transporte de pasajeros, infraestructura, puentes y carreteras; vivienda, construcción, agroindustria, energía, telecomunicaciones y productos farmacéuticos.
Hasta 2013, la inversión de firmas mexicanas en Panamá, como Cemex, Grupo Bimbo, Banco Azteca, entre otras, rondaba los $220 millones.
Para México, Panamá es el inversionista mundial número 23 y el número 5 entre los países de América Latina: las firmas con capital panameño (unas 690) han invertido allí más de $2 mil millones.
Expertos en comercio han manifestado que Panamá puede sacar provecho de la incertidumbre que generan los anuncios y las amenazas del presidente Trump entre los inversores internacionales.
Panamá podría favorecerse de que grupos inversionistas lo prefieran para establecer sus centros de distribución regional, por encima de ciudades como Miami.
Renegociar y mejorar el TLCAN
El embajador eminente de México, Andrés Rozental, confía en que Tlcan no va a desaparecer y negó que los empleos que pierde -o deja de generar- Estados Unidos, como ha dicho Trump, sea por culpa del acuerdo.
“Si Estados Unidos cree que puede prescindir de sus dos socios está equivocado”, dijo Rozental durante su exposición: “Sería un acto de suicidio”.
La afirmación de Rozental tiene sustento en la estimación de ProMéxico, que apunta a que las exportaciones entre los socios del Tlcan se estiman en más de $140 millones por hora.
Asimismo, señala que el comercio bilateral entre Estados Unidos y México pasó de $795 millones diarios en 2005 a más de $1,300 millones en 2015.
Sobre la renegociación del Tlcan, Rozental estimó que iniciarán en unos tres meses, una vez que los países finalicen sus consultas públicas y con el sector privado, que tardarían 90 días.
El diplomático considera positivo que se pueda renegociar este acuerdo, a modo de actualizarlo y alinearlo a los parámetros del comercio global actual. Propone que haya un libre flujo de bienes y servicios y de mano de obra, como sucede en la Unión Europa.
