LA TECNOLOGÍA EN LA VIDA COTIDIANA

Los usuarios inteligentes

Los usuarios inteligentes
En Río de Janeiro, la tecnología de mapeo digital está facilitando las tareas de limpieza de los vecindarios, al

Partiendo de la base de que el 55% de la población mundial (unos 4 mil millones) vive en centros urbanos, la eficiencia de los servicios y la calidad de algunos productos muchas veces se ve comprometida.

Por ello, cada día más surgen alternativas digitales que satisfacen los patrones de consumo y preferencias de sus miles de millones de habitantes, que cambian con la evolución de las ciudades. El Banco Mundial prevé que para el año 2050 unos 2 mil 500 millones de personas más vivirán en centros urbanos.

Las plataformas digitales basadas en la economía colaborativa hacen que las ciudades alcancen su máximo potencial, pues influyen para que la gente busque algún tipo de rutina y orden, o productos y servicios confiables.

Algunas de las plataformas más conocidas mundialmente son Uber para transporte o Airbnb para estadía o Wallapop para la compra y venta de productos de segunda mano.

Pero existen otras que aspiran a mejorar servicios de los centros urbanos, como el de recolección de basura: hacer a las ciudades más inteligentes.

Río de Janeiro es considerada una de las ciudades inteligentes de América Latina, junto con Santiago de Chile, Bogotá, Buenos Aires o Montevideo.

En la ciudad brasileña, la tecnología de mapeo digital está facilitando a las comunidades locales las tareas de limpieza de sus vecindarios.

Este proyecto ayuda a contratar a los jóvenes para que sean ellos quienes actualicen un mapa GIS (sistema de información geográfica) con los puntos donde se acumula mayor basura, para luego notificar a las autoridades locales para su limpieza.

Del otro lado del mundo, en Singapur, crearon una red social llamada BlockPooling que permite a las personas compartir bienes y servicios. Esta alternativa está ayudando a fortalecer las comunidades y vincular a los consumidores con la economía colaborativa de la ciudad.

Mediante la función “prestar y pedir prestado”, los usuarios pueden encontrar a otras personas en su misma área local para compartir o prestar productos. Una buena manera para evitar adentrarse en zonas congestionadas de la ciudad y perder horas del día, en búsqueda de un artículo que pudo estar a la vuelta colaborativa.

Las ventajas del modelo de la economía colaborativa son diversas para los negocios. Por ejemplo, el ahorro, ya que la mayoría de los servicios o productos que se ofrecen a través de este sistema tienen precios módicos.

Asimismo, estimula el desarrollo sostenible, porque promueve el segundo uso de los productos que, a su vez, brinda un beneficio medioambiental.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), calcula que la economía colaborativa -o consumo colaborativo- tiene un potencial de generar hasta $127 mil millones al año. Hoy ronda los $30 mil millones.

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