Venezuela recurrió por primera vez en casi 20 años al Fondo Monetario Internacional (FMI) en procura de 5 mil millones de dólares para enfrentar al nuevo coronavirus en medio de una pavorosa crisis económica.
En una carta dirigida a la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, divulgada, el presidente Nicolás Maduro le pidió una facilidad de financiamiento por 5 mil millones de dólares del fondo de emergencia del Instrumento de Financiamiento Rápido.
Esos fondos, escribió Maduro, “contribuirán significativamente para robustecer” los sistemas de detección y respuesta ante la pandemia, que hasta el momento ha causado 33 enfermos en Venezuela, sin fallecidos.
Este auxilio solicitado por Maduro al FMI es el primero que gestiona Venezuela desde 2001. El organismo ha sido muy cuestionado en dos décadas de gobiernos chavistas y la última visita de una de sus misiones técnicas a Caracas fue en 2004.
La economía venezolana está hoy devastada por una crisis política y económica que en seis años ha reducido en dos tercios su PIB.
Venezuela, en cesación de pagos, tiene limitado acceso a financiamiento y está jaqueada por sanciones de Estados Unidos, principal socio del FMI, que considera a Maduro un dictador.
Como si sus males fueran pocos, Venezuela vio empeoradas aún más sus perspectivas debido al desplome de los precios del petróleo registrado desde la pasada semana.
En este momento crucial y conscientes del alto nivel de contagio de esta enfermedad, seguiremos tomando medidas rápidas y enérgicas" que detengan su avance, dijo Maduro.

