Las ventas minoristas en Estados Unidos se estancaron en abril tras registrar un fuerte aumento el mes anterior, cuando los cheques de ayuda por la pandemia proporcionaron a millones de estadounidenses un mayor poder adquisitivo.
El valor de las compras minoristas en general se mantuvo prácticamente sin cambios el mes pasado tras un aumento revisado al alza de 10.7% en marzo, que marcó el segundo mayor registrado desde 1992, según cifras del Departamento de Comercio publicadas ayer.
La mediana de las estimaciones de los economistas consultados por Bloomberg era de un incremento de 1% en abril.
El valor total de las ventas minoristas en abril fue de un récord de $619,900 millones, lo que respalda las previsiones de los economistas de un fuerte gasto de los hogares para el resto del año.
Si bien los consumidores podrían comenzar a destinar más dinero a servicios como entretenimiento y viajes a medida que se disipen los temores a la pandemia, el elevado ahorro gracias al estímulo fiscal debería respaldar la demanda minorista.
Ocho de las 13 categorías minoristas registraron caídas en las ventas durante abril, siendo el mayor descenso porcentual el de las tiendas de vestuario.
Las compras en restaurantes y concesionarios de automóviles crecieron.
Los bonos del Tesoro se mantuvieron estables y el dólar estadounidense permaneció a la baja tras el informe.
Las ventas en los concesionarios de automóviles y piezas aumentaron 2.9% en abril, a pesar de que los fabricantes de automóviles se enfrentaron a restricciones de producción debido a la escasez mundial de semiconductores.
