Elon Musk llevaba más de diez años en Twitter cuando en enero el presidente de Volkswagen, Herbert Diess, llegó a la red con un mensaje: el gigante alemán se pondrá al día en la carrera por los vehículos eléctricos.
Un objetivo que viniendo del fabricante insignia de la era de los motores térmicos había dejado escépticos a los observadores. Sobre todo después del escándalo del “dieselgate” que costó a Volkswagen (VW) miles de millones de dólares y dejó malparada su reputación.
Pero han cambiado de parecer tras el anuncio de un plan ofensivo para dominar el mercado dentro de 5 años, basado en la apertura de seis fábricas gigantescas de baterías en Europa. “Volkswagen es el nuevo Tesla”, decretó el Financial Times en referencia a la empresa californiana que se ha convertido en un modelo de innovación eléctrica. Y su jefe, el “technoking” Elon Musk, debe desconfiar del “Technokaiser” Diess, advierte Bloomberg.
Nuestra transformación será rápida, sin precedentes y a una escala nunca vista en la industria automotriz en un siglo, aseguró Diess.
Muchos lo consideran posible. El experto Tatsuo Yoshida, de Bloomberg Intelligence en Japón, considera que VW tiene “el potencial” para imponerse en el mercado eléctrico en algunos años.
La combinación entre recursos financieros y capacidades de producción hacen que Volkswagen sea el mejor situado para atacar a Tesla aunque no será fácil, explica a AFP Karl Brauer, analista del sitio Carexpert.
El presidente director ejecutivo de 62 años, a la cabeza de VW desde 2018, siente admiración por Elon Musk, de 49 años, con quien, según una persona de su entorno, mantiene una relación amistosa y se comunica por correo electrónico.
La tecnología eléctrica no es lo único en lo que va rezagado. Volkswagen debe alcanzar a Tesla en el ámbito del software, el otro eje de la guerra automotriz.
