Volkswagen propuso pagar 900 millones de dólares para cerrar el gran juicio que lo enfrenta a sus clientes en Alemania, un golpe de efecto en este caso, a pesar de que por ahora las negociaciones fracasaron. Este proceso, que agrupa a más de 400 mil personas, que exigen una compensación por sus vehículos equipados con motores diésel adulterados, se abrió en septiembre pasado.
Volkswagen rompió el silencio que rodeaba la negociación iniciada en enero entre la asociación de consumidores VZBV y el fabricante automovilístico: las dos partes llegaron a un acuerdo para una resolución amistosa por cerca de $900 millones , explicó un portavoz.
Sin embargo, el acuerdo fracasó, al menos provisoriamente a raíz de reivindicaciones exageradas referidas a los honorarios de los abogados de VZBV, agregó el portavoz. El “dieselgate” salió a la luz en 2015 cuando Volkswagen admitió haber trucado 11 millones de vehículos.
