World Compliance Association (WCA) ha lanzado un Observatorio Internacional de Compliance sobre el Sector Financiero en Panamá, que tiene el objetivo de lograr indicadores sobre el nivel y la cultura de cumplimiento de las entidades financieras del país.
Tabaré Albarracini, presidente de la junta directiva del capítulo panameño de la WCA, explicó a este diario que se medirá el cumplimiento de normas y estándares, desde el punto de vista de la prevención de blanqueo de capitales y anticorrupción; la existencia de canales de denuncia y las políticas antisoborno, entre otros aspectos.
Los resultados de las evaluaciones serán confidenciales y se entregarán a cada empresa. La asociación publicará un ránking de acuerdo al nivel de cumplimiento de las entidades participantes. Igualmente, las empresas podrán solicitar no figurar en el ránking público, comentó.
El universo de este observatorio se circunscribe al sector financiero. La participación es voluntaria y hasta la fecha tres entidades han confirmado su presencia y otra ha mostrado interés.
Albarracini comentó que al ser un ejercicio que se basa en estadísticas, lo ideal sería tener, al menos, entre 40 y 50 entidades participantes.
El concepto de cumplimiento se asocia a las políticas de prevención contra el blanqueo de capitales, pero en un sentido más amplio se refiere al cumplimiento general de las leyes, algo en lo que Panamá, como país, ha mostrado carencias tradicionalmente.
Ese es uno de los motivos por los que el país sigue en listas de organismos que evalúan los regímenes de prevención del blanqueo y de intercambio de información fiscal.
Albarracini, licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, dijo que “de nada sirve aprobar leyes si después no las implementamos”, lo que calificó como “nuestra mayor debilidad”.
El ejecutivo puso como ejemplo que en marzo de 2020 se aprobó una ley para crear un registro de beneficiarios finales y aún no se conoce la fecha de implementación del registro.
En la última evaluación a Panamá, conocida en la plenaria de octubre, el Grupo de Acción Financiera (GAFI) fue crítico con el nivel de avance del país en la ejecución de un plan de acción que fue pactado en 2019 para abordar las deficiencias en materia de prevención contra el blanqueo de capitales.
El GAFI instó a Panamá a completar el plan de acción para febrero de 2022 bajo la advertencia de que si no ve suficiente avance podría tomar medidas adicionales, entre las que estaría la inclusión del país en su lista negra, en la que solamente están Corea del Norte e Irán.
WCA dijo que la eventual inclusión del país en la lista negra “sería un acontecimiento devastador para el centro financiero panameño”.
Albarracini añadió que se podrían afectar las relaciones de corresponsalía bancaria así como el costo de los créditos, algo que sería contraproducente en las aspiraciones de recuperación de la economía tras la fuerte crisis provocada por las restricciones impuestas durante la pandemia.


