La pandemia ha puesto en jaque al movimiento comercial de la Zona Libre de Colón (ZLC), el clúster aduanero que en los últimos siete años registra una contracción de sus ventas del 40%. Los empresarios alertan de que la zona franca en el atlántico panameño “está falleciendo”, mientras que la administración ve una tabla de salvación en el comercio electrónico y en la promoción internacional.
Giovanni Ferrari, gerente de la Zona Libre de Colón, manifestó que al cierre del primer cuatrimestre de 2020 el valor de las reexportaciones registró una caída del 20% y de las importaciones, un 25%, con respecto a igual periodo del año pasado.
Enero y febrero fueron “meses positivos” para la zona franca, según Ferrari.
En el primer bimestre del año, según el funcionario, “China estaba todavía pasando la peor parte de la pandemia y el cierre de sus puertos hizo que no hubiese disponibilidad de productos chinos, haciendo que los compradores, al no poder surtirse del país asiático, vinieran a la Zona Libre para hacer sus compras”.
Sin embargo, la Contraloría desglosa que el valor comercial del recinto aduanero reporta una baja del 9.4% en enero y 12.5% en febrero, en comparación con 2019.
Daniel Rojas, presidente de la Asociación de Usuarios (AU) de la ZLC, hace un llamado para que se cree una mesa de trabajo público-privado con miras a mejorar la difícil situación comercial de la zona franca, que se ha visto agravada con la pandemia de la Covid-19.
Movimiento comercia
40% han caído los ingresos de la zona franca en los últimos siete años. El movimiento comercal pasó de $30,793 millones en 2012 a $18,469 millones al cierre de 2019.
1,600 empresas están registradas en la Zona Libre de Colón. Solo 900 se mantienen operativas en medio de la pandemia.
80% de la mercancía que se comercializa en la zona franca de Colón proviene de China.
El 80% de la mercancía que se comercializa en la zona franca proviene de China y el cierre redujo el abastecimiento de mercancía, indicó Rojas.
El país asiático, como principal socio comercial de la ZLC, provee electrodomésticos, textiles, repuestos de automotrices, equipos electrónicos, juguetes y ferretería, entre otros.
El empresario detalló que los efectos de la pandemia empezaron a sentirse en la zona franca al tiempo que el coronavirus iba avanzando. Al cierre del primer trimestre de 2020, el valor del movimiento comercial pasó de 4,446 millones de dólares en 2019 a 3,368 millones de dólares este año. La cifra representa un descalabro del 17.4%, en comparación con el año anterior, dijo el presidente de la AU.
“La zona franca en Colón se está apagando y debe tomarse una decisión inmediata para sacarla a flote”, reiteró. Las medidas para ello incorporan la instalación de un sistema eficiente de suministro de agua, la construcción de un muro perimetral y mejorar el sistema de seguridad y de movilidad dentro del clúster en el atlántico panameño, enumeró Rojas.
Plan piloto
La administración del recinto aduanero implementó esta semana dos proyectos pilotos: la plataforma para la versión 2.0 de la Declaración de Movimiento Comercial Electrónico (DMCE 2.0), que enlaza el registro del movimiento comercial de la zona franca con Aduanas, y el módulo de comercio electrónico (e-commerce).
El ambicioso plan de la administración de la ZLC es convertir a la zona franca en “el gran centro de distribución regional de ventas de comercio electrónico”.
El plan piloto del DMCE 2.0, que incluye el módulo de e-commerce ZLC, se desarrollará del 18 al 29 de mayo. “De salir las pruebas exitosas, se podrá abrir la plataforma de comercio electrónico para que todas las empresas que están interesadas en incursionar en el comercio electrónico lo hagan”, manifestó Ferrari durante un conversatorio virtual.
En las transacciones a través del comercio electrónico, se permitirá a los compradores que de forma individual adquieran artículos para uso personal.
Mientras que el valor por transacción debe ser igual o inferior a 2,500 dólares y el valor de compra por cliente en un mes no podrá ser superior a 10 mil dólares, según lo establecido en la Resolución de JD N°006-2018 del 17 de octubre de 2018, que reglamenta esta actividad comercial.
Rojas advierte que el éxito de este nuevo modelo de negocios también dependerá de la integración y modernización del sistema de Correos y Telégrafos Nacionales de Panamá.
El plan, no obstante, debe ser mucho más ambicioso para que las empresas a quienes distribuyen mercancía en otros países puedan hacer todo su proceso de compra de forma electrónica.
