Exclusivo

Hoy por hoy

Una conveniente interpretación del artículo 318 de la Constitución le ha permitido a la Asamblea Nacional asignar a uno de sus miembros como parte de la junta directiva de la Autoridad del Canal de Panamá. Esto ha llevado la politiquería criolla al seno de un ente que debería estar aislado de ese virus. En el caso más reciente, la bancada mayoritaria del Legislativo aprovechó el descuido por la crisis sanitaria para ofender la dignidad de los panameños con un nombramiento que carece tanto de la trayectoria ética, como del perfil profesional para desempeñar el importante cargo. Así, los diputados nos muestran cómo gestionan los asuntos de Estado, con un desatino de semejante tamaño. Los “méritos” que tiene el diputado asignado son su membresía en el partido de gobierno y que fielmente ha sabido anular los proyectos de leyes perturbadores que han llegado a la Comisión que preside. ¡Que indignidad!