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Hoy por hoy

La responsabilidad de detener los contagios del Covid-19 es de todos. Cada ciudadano que recibió un salvoconducto por razones laborales, tiene el deber de procurar que ese privilegio no facilite el crecimiento de la enfermedad en Panamá. Las autoridades han podido documentar cómo se abusa de estos permisos, utilizándolos para fines distintos para los que fueron emitidos. El problema lo complica la existencia de salvoconductos falsos, y de múltiples entidades de gobierno encargadas de gestionar estas autorizaciones. En los últimos días ha sido muy visible el aumento del tráfico en las principales vías del área metropolitana. ¿De verdad necesitan transitar tanto? El salvoconducto solo permite el traslado entre el hogar y el sitio de trabajo. Es un documento personalísimo e intransferible. Los panameños debemos entender que será totalmente nuestra culpa si por el mal uso de este instrumento, la plaga se sigue propagando. Actuar con conciencia es la clave para superar esta grave amenaza.El respeto a las normas salva vidas.