Hoy por hoy

El 1 de julio de 2019, el recién estrenado Presidente de la República le prometió al país una era de buen gobierno, lucha contra la corrupción y una gestión del Estado enfocada a erradicar la “sexta frontera”, de la pobreza y desigualdad. La primera mitad del año de gobierno fue raptada por las disputas y conflictos dentro de la Asamblea Nacional y entre este órgano y el poder Ejecutivo. Superado esto, Panamá cayó en las garras de la pandemia. La respuesta del gobierno a la crisis sanitaria demostró los mejores instintos de Cortizo y los peores vicios de su equipo de gobierno. En tan solo un año, seis ministros de Estado renunciaron o dejaron sus despachos e incontables escándalos y controversias han marcado el camino del accidentado mandato. “No habrán intocables...”, fue una frase esperanzadora de ese discurso que languidece como una promesa incumplida y que causa la pérdida de credibilidad del actual gobierno. El Presidente sabe cómo la puede recuperar.

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