La justicia panameña está en peligro de colapsar por la maleantería criolla y la búsqueda de la impunidad. Nunca antes, en la era democrática, tantos servidores públicos y exfuncionarios del Órgano Judicial y del Ministerio Público, habían sido tan amenazados directamente. Los códigos legales y las normas éticas aplicables a los abogados se quedaron rezagados frente al descaro de los certificados médicos y las presiones intimidatorias. ¿Dónde está el Colegio Nacional de Abogados? Nadie está seguro frente a los arrebatos de un magnate que busca escoger sus fiscales y garantizar sus buenos jueces, para repetir la hazaña anterior. Aquí, la opinión pública tiene que intervenir para velar por fiscales, investigadores y jueces, que son presa fácil de un sistema corrupto, que quiere hacerlos escarmentar y aterrorizar. Debemos trascender las diferencias políticas y partidarias para entender que lo que está en juego es la conversión de Panamá en un Estado fallido: hoy con las pretensiones del gran señor feudal, y mañana quizás, bajo el yugo de narcotraficantes,lavadores de dinero, testaferros o todo tipo de criminales de poca monta pero con mucho dinero fácil, que imitarían su ejemplo.
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04 jul 2020 - 04:12 AM
