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Hoy por hoy

Mientras gran parte del país pasa sacrificios económicos impensables, un grupo privilegiado de funcionarios electos disfruta de jugosos dobles salarios. La generosidad con los fondos de todos los panameños se estableció en la Ley 37 de 2009, permitiendo que representantes de corregimiento, concejales y alcaldes mantuvieran el salario completo de cualquier institución gubernamental en la que hubiesen trabajado, por medio del mecanismo de la licencia con sueldo. Al menos la mitad de los alcaldes con este beneficio, son actuales militantes del partido gobernante. Este descaro se podría acabar pronto si los diputados le dieran su respaldo a la propuesta legislativa presentada esta semana. De esta forma, se daría fin a una perversa injusticia que insulta a la gran cantidad de ciudadanos desempleados, muchos sin recibir el vale digital o la bolsa de alimentos. Ya se pronostica que la pandemia elevará la tasa de desempleo a 15% ó 20% de la población económicamente activa, lo que implica que unos 400 mil panameños podrían quedar sin trabajo. Por eso, más que nunca, la decencia en las acciones de gobierno y en la normativa que nos rige es un elemento que debe brillar a lo largo y ancho de nuestra legislación y en cada uno de los servidores públicos.