Desde el 9 de abril, la Contraloría General de la República recibió el contrato del Hospital Modular Integrado Panamá Solidario, para su refrendo. En varias ocasiones, la Contraloría lo ha devuelto al Ministerio de Obras Públicas, con observaciones. Ahora que el hospital está siendo usado a plena capacidad, se invita a la sociedad civil organizada y al público en general a opinar sobre la obra, antes del refrendo de la entidad. Lo que parece un gesto democrático y cívico, podría ser una excusa para que la Contraloría evite cumplir con su deber. El proceso de contratación, ¿fue transparente y competitivo? ¿Se utilizó material nuevo o usado? Son preguntas fundamentales cuyas respuestas deben ser atendidas por el MOP y su proveedor, a fin de que, en base a ellas, la Contraloría fundamente su acción de refrendo. La consulta puede degenerar en un concurso de popularidad, en el cual los likes que reciba la obra sean más importantes que los cuestionamientos técnicos, legales y financieros. Con esta maniobra de último momento, pareciera que el contralor está jugando a la política y evadiendo su responsabilidad.
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22 ago 2020 - 03:30 AM
