Dicen ser los padres de la patria; que buscan las curules de la Asamblea Nacional para ayudar a sus pueblos; que su misión es darle salida a los problemas de sus comunidades... Pero a la hora de hacer un sacrificio para beneficiar a los que supuestamente quieren ayudar, las excusas salen a relucir. El proyecto de ley presentado por el Ejecutivo que buscaba reducir temporalmente los salarios de los cargos más altos del Gobierno, languidece en la Asamblea. Mientras sea la plata de otros, los diputados son más que generosos: la regalan, la desperdician, desaparece, aunque deja una larga estela de indicios y huellas que no pueden disimular. Pero cuando se trata de dinero que sale de sus bolsillos, surge el recato.Cuando el dinero entra, no hay problema; pero cuando sale, sí. Nada de bajarse los salarios; nada de cooperar. Parece que solo les importa engrosar sus cuentas bancarias y satisfacer sus banales caprichos. Su indiferencia ante las necesidades de otros los retrata de cuerpo entero. ¿Padres? ¡Qué va! Parias de la patria… eso sí.
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13 sep 2020 - 05:00 AM
