Los diputados de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional tienen mucho que ganar ahora que van a discutir el presupuesto general del Estado del próximo año. Y no hay ninguna duda de que, en su ya proverbial oportunismo, aplicarán la frase “que hay pa’ mi”, esa de la que reniega el director de la Caja de Seguro Social, porque, aunque dijo lo que dijo, eso no fue lo que dijo, según dijo. El proyecto de presupuesto de 2021 asciende en papel a $24 mil 89 millones, 3.3% más que el vigente. Con el golpe a la economía y el alto déficit fiscal, tal presupuesto es un perfecto disparate, porque para cumplir los desembolsos será necesario que el Gobierno nos endeude más de lo que ya estamos, muy por encima de un nivel saludable. Precisamente, los diputados deberían estar en esa labor de fiscalización, de velar por un presupuesto acorde con la realidad es, pero la cabeza solo les da para ver cómo meten más nombramientos u obras para sus circuitos. La pequeñez de su visión circuital solo contribuirá a acercarnos a dolorosas reformas fiscales que todos sufriremos.
Exclusivo
Hoy por hoy
05 oct 2020 - 05:00 AM