El impacto de la pandemia en la economía es alarmante, no solo por el golpe, sino porque en el Gobierno no existe la mínima voluntad de hacer sacrificios para disminuir los millones de dólares que harán falta para cumplir con los presupuestos, en especial el del próximo año, que está totalmente alejado de la realidad que se avecina. Los números no dejan ninguna duda de que estamos frente a un escenario que haría palidecer a un empresario que invierte dinero de su bolsillo, pero que a los políticos provoca un largo bostezo. Los ingresos del sector público no financiero sumaban –entre enero y septiembre de este año– $6,164 millones, pero los gastos son por $10,378 millones. Nos hemos gastado $4,214 millones que no tenemos, para lo cual el Estado debe endeudarse. Los ahorros producidos por el llamado a la “austeridad” suman $332 millones. Este ritmo de gastos es una insensatez, que no pagarán los políticos, sino los contribuyentes, a quienes aún les deben muchas explicaciones sobre el destino final del dinero.
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13 nov 2020 - 04:10 AM