Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo

Exclusivo Suscriptores

Hoy por hoy

En materia de salud, los avances tecnológicos y farmacológicos permiten un mayor uso del trasplante de órganos y otros componentes del cuerpo humano, como una medida de intervención para salvar y mejorar la vida de los pacientes. A pesar de que en Panamá se han realizado más de 2 mil trasplantes de córneas y ya superamos los 800 de riñones, existen demasiadas barreras culturales, burocráticas, financieras y de recursos humanos, que impiden el aprovechamiento pleno del trasplante de órganos. Un proyecto que fue presentado a finales de la administración pasada y que ha vuelto a la palestra busca establecer una ley general para la donación y trasplante de órganos y otros componentes anatómicos. Entre las innovaciones de la propuesta está la creación de un instituto panameño de donaciones y trasplantes que tenga autonomía administrativa y financiera y que lidere el esfuerzo nacional en esta materia. Cuando se trata de salvar vidas y de la salud de los panameños, esta iniciativa debe ser considerada de forma prioritaria. La principal tarea del Estado es cuidar la vida de los asociados y esta es una manera concreta de hacerlo.