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Hoy por hoy

La relevancia que le dan los diputados a la autorregulación es nula, considerando que el presidente del Órgano Legislativo ni siquiera la tiene en el orden del día, pese a que fue una de sus principales promesas. Para dilatar la discusión de los necesarios cambios que requiere el Reglamento Interno de la Asamblea, han llegado a proponer consensos, acuerdos, mesas de trabajo, etc. y ni así avanzan. Los diputados claramente envían un mensaje con su falta de iniciativa en este tema. Y, de hecho, han excluido el abordaje de privilegios a los que, de ninguna manera, estos funcionarios quieren ni pretenden renunciar, como la importación de vehículos sin pagar impuestos, pasaporte diplomático, etc. Los integrantes de la Asamblea Nacional deben ser más transparentes en lo que hacen y dicen, en sus normas de autorregulación, en su gestión. Estos ya no son tiempos de oscurantismo, por más que quieran que lo sigan siendo. Prueba de que se requiere mayor transparencia es el uso del sistema de voto electrónico, un método rechazado por los antiguos legisladores y que ahora, después de décadas, finalmente se debe implementar.