La soberbia es la razón de algunos diputados. No entienden de razones ni argumentos ni consejos ni sugerencias. Creen ser dioses, que lo que dicen es la única y absoluta verdad. No hay, salvo en la Asamblea Nacional, gremio, profesional o estudiante alguno que no haya rechazado el absurdo y escalofriante proyecto de ley propuesto por diputados para diferir la certificación médica para después del internado y que sea el Ministerio de Salud el que otorgue la idoneidad a los médicos en Panamá. Esto es un disparate. Todos en Panamá somos testigos de cómo el Ministerio de Salud puede comportarse con criterio políticos en vez de técnicos. Seremos testigos de que el amiguismo o el clientelismo será la vara para medir conocimientos; y hasta seremos testigos del comercio de idoneidades médicas. La ironía es que los políticos son los primeros en coger un avión para ir a tratar sus enfermedades con médicos extranjeros; son los primeros que desprecian el sistema público de salud, y ahora quieren heredarnos un sistema que, en papel, se basa en el mérito académico… pero que en la práctica será la palanca. ¿Cuándo estos políticos entenderán que el país tiene más que suficiente con su mediocridad como para extenderla a otros?
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30 mar 2021 - 05:00 AM
