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Hoy por hoy

En medio de una emergencia sanitaria que ha puesto de rodillas nuestra economía, la crisis institucional que vive Panamá desde hace décadas parece haber tocado fondo, y ahora hay movimientos que buscan no solo reformar la Constitución vigente, sino hasta convocar una constituyente para hacer una nueva. Y mientras este último movimiento toma cuerpo, los ciudadanos siguen enviado a la plataforma Ágora propuestas de reformas constitucionales que hasta este momento suman 472, aunque eventualmente este número puede variar. Estas actividades nos dejan claro el hartazgo de los ciudadanos con el desgobierno, con la falta de credibilidad, con la cada vez más débil institucionalidad o con las castas políticas que se sitúan por encima del poder popular. Los movimientos que buscan crear o modificar la Constitución pretenden acabar con esa concentración de poder en los distintos órganos del Estado o con los privilegios de los diputados y otros altos funcionarios. Los tres últimos gobiernos, incluido el actual, han prometido reformas constitucionales que no han llegado a buen puerto. Ahora les toca el turno a los ciudadanos.