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Hoy por hoy

La renovación del contrato de concesión portuaria a Panama Ports Company (PPC) ha tenido a la población toda una semana enardecida, pues se desconocen los términos en que se negoció. Todo el mundo exige una explicación, así como copia de los compromisos adquiridos por las partes, pero no aparecen. Pero lo peor de todo es el escandaloso hecho que el Presidente, consciente del enojo colectivo que existe por este asunto, no le haya exigido a su vicepresidente, ministro de la Presidencia y presidente de la junta directiva de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), José Gabriel Carrizo, que dé las explicaciones de rigor, en vez de permitirle que se esconda detrás de un comunicado y de una costosa campaña publicitaria que intenta convencernos de que tenemos en manos una mina de oro. Este tema huele muy mal, empezando con la sordera del Presidente ante tanta protesta, y siguiendo con el hecho de que uno de los negociadores del Estado es, simultáneamente, miembro de las directivas de PPC y de la AMP. ¿Es que acaso a nadie le interesó el grave conflicto de interés del ministro consejero José Alejandro Rojas Pardini? Toda la directiva de la AMP, incluidos los que se separaron de la negociación, le deben explicaciones al país. ¿Qué esperan para darlas? Es muy preocupante la indiferencia y lo torcido que está este gobierno.