Ayer, la Asamblea Nacional aprobó el presupuesto general del Estado para el ejercicio fiscal del próximo año, el cual asciende a $25 mil 295 millones, cifra esta que incluye un déficit que obligatoriamente tendrá que ser cubierto con deuda. Las autoridades han calculado que el déficit fiscal terminará en $2 mil 495 millones, unos $15 millones más que lo que estaba previsto. Este gobierno debe ser cauto y estricto en el cumplimiento de las metas presupuestarias, ya que Panamá podría perder el grado de inversión producto de la elevada deuda y el peligro que esta representa para la salud económica del país. Panamá, entre 2019 y 2020, sufrió una caída de sus ingresos y debió hacer uso de cuantiosos créditos, lo que llevó la relación deuda-PIB de 46% a casi 70%, encendiendo las alarmas y provocando descensos en las distintas escalas que miden el grado de inversión. El ministro de Economía busca, primero, estabilizar la relación deuda-PIB, para luego bajarla paulatinamente hasta llegar, en 2024, al 65%, es decir, 5 puntos porcentuales menos que la relación actual. Panamá tiene actualmente una deuda que se acerca a los $40 mil millones. Ojalá no tengamos que seguir viendo cómo aumenta la deuda porque nuestros gobernantes –otrora ciudadanos de a pie– ahora no pueden vivir sin opulencia.
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27 oct 2021 - 05:00 AM
