A la distancia, seremos testigos del desarrollo de un juicio histórico, al menos para los panameños. No debemos olvidar que esto nació en 2014, en Brasil, con la Operación Lava Jato, en la que una parte importante de esta investigación era Odebrecht. Pues bien, han pasado 7 años y el juicio en Panamá será, con suerte, en el octavo año, mientras que en Nueva York empieza desde hoy en lo que se refiere a Panamá. Esto nos dará oportunidad de ver dónde hay certeza de castigo y dónde no; dónde la justicia se respeta y dónde no; o dónde se gana un juicio, si en el tribunal o en las redes sociales. Y llegado el momento –y si hay condenas– todos nos preguntaremos: y ahora cuál será la excusa para dejar a tanto coimero sin castigo. En el caso Odebrecht, hay acusados confesos y condenados; hay pruebas, no abundantes, sino abundantísimas; hay testimonios que revelan cómo, cuándo, dónde y quién; hay cuentas bancarias con fondos cuya procedencia sus “dueños” no saben explicar. Nunca antes un caso ha estado tan sólidamente probado y, aún así, tras lo ocurrido con el caso pinchazos, reina la incertidumbre. Sin duda, el juicio en Estados Unidos nos aclarará si este caso es persecución política o simple latrocinio.
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16 nov 2021 - 05:00 AM