Todo indica que al Gobierno le parece muy buena idea contratar obras públicas mediante el mecanismo “llave en mano”. Este año, el Ministerio de Obras Públicas tiene previsto hacer 25 contrataciones de este tipo, de las que ya lleva 16. Se trata de obras que sumarán cientos de millones de dólares que, en esencia, significa comprar ahora y pagar después. Lo irónico es que Panamá –a causa de la pandemia– lleva dos años con terribles déficits fiscales que complicarían esos pagos, probablemente al punto de tener que contraer nuevas deudas para hacer frente a las viejas. A pesar de ello, los gastos operativos del Gobierno siguen aumentando, al punto de tener que pedir prestado para pagar la planilla. Esta situación sencillamente es insostenible y más temprano que tarde esto traerá consecuencias para el fisco y todos los panameños, ya que la única forma de obtener dichos ingresos será con más crédito o aumentando los impuestos, porque demostrado está que del ahorro no saldrá un centavo. Este gobierno está llevando al país a extremos que ya han vivido otros países y con experiencias que no queremos sufrir en Panamá. Pero aquí son ciegos y sordos por elección.
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30 nov 2021 - 04:47 AM