Subsidio. Con esta palabra, los políticos quieren solucionar todos los problemas. En Panamá hay subsidios para todo y para todos. Son cientos de millones de dólares que se van cada año en este rubro, y todo para enmascarar los serios problemas que tiene el país en educación, salud y creación de empleos. Uno de los últimos desembolsos suma más de $56 millones para repartir en los programas 120 a los 65, Ángel Guardián, Red de Oportunidades y Bono Alimentario, pero están lejos de ser todos. Estos programas, según la ministra de Desarrollo Social, combaten la pobreza de familias rezagadas. Pero las evidencias dicen otra cosa. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, por ejemplo, reveló que la prevalencia de la subalimentación en el país es del 7.5%, y que hay 300 mil personas subalimentadas, situación que se mantiene desde hace siete años. Esos programas –que evidentemente no solucionan los problemas a los que van dirigidos– son vistos ahora como derechos de los que muy pocos querrán renunciar. La razón de ello es otro serio problema: la dependencia. ¿Es así como queremos que el país progrese, creando ciudadanos dependientes en vez de independientes?
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07 dic 2021 - 04:19 AM
