Es muy difícil darle crédito al procurador de la Nación (encargado), Javier Caraballo, cuando el pasado jueves afirmó que “hasta este momento tenemos poca información” sobre el proceso que se lleva a cabo en Nueva York por el caso Odebrecht, en el que los dos hijos del expresidente Martinelli han admitido haber recibido sobornos de la constructora. Tal vez Caraballo no sepa de las pruebas acumuladas en el expediente del caso en Panamá, pero decir que maneja “ poca” información es una enorme torpeza y dice mucho de lo poco que se ha interesado en este caso. Para empezar, la fiscal que lleva el proceso fue enviada de vacaciones desde junio pasado. Cada vez que le toca reincorporarse a sus funciones, le avisan que sus vacaciones se han extendido por otro mes. Si Caraballo necesita saber del caso, la fiscal ya ha descansado seis meses y puede hacerla volver, pero eligió especular con la información. Los indicios están claros, no nos engañemos. Algo huele a podrido en el Ministerio Público con este expediente y no nos extrañe que el famoso pacto de no agresión entre este gobierno y uno de los acusados termine incluyendo este caso. Y, una vez más, Panamá hará el ridículo internacional.
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11 dic 2021 - 03:46 AM
