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Hoy por hoy

Este domingo, el presidente de la República se dirigirá a la Nación. En ocasiones pasadas, el gobernante ha utilizado –y repetido– textos de sus discursos anteriores, prometiendo lo que ha debido cumplir tras haberlos pronunciado. Todos esperamos que esta vez su discurso sea realmente nuevo, realista y, sobre todo, que cumpla lo que promete, considerando que si bien un tercio del país lo eligió en 2019 para conducir el Gobierno, eso no lo hace dueño a él ni a su partido del destino del país, pues debe recordar que los restantes dos tercios también tienen mucho que decir sobre el futuro de nuestra Nación. Es por ello que el Gobierno debe entender que lo mejor para nuestro país es que todos los sectores se comprometan a discutir un plan y llegar a consensos para que lo acordado se ejecute sin banderías políticas, sino bajo el pabellón que cobija a todos los panameños. Y no nos referimos a la pérdida de tiempo que ha propiciado el presidente —porque lamentablemente eso es lo que han sido— porque, con los pocos resultados que se pueden rescatar de los diálogos que ha convocado, nada ha prosperado. Es hora de que sus funcionarios empiecen a pensar como estadistas y dejen a un lado sus intereses muy particulares.