Es imperdonable que después de meses de trabajo, decenas de reuniones y horas invertidas en estrategias para restaurar nuestra deteriorada economía, a raíz de las severas restricciones impuestas por el gobierno a causa de la pandemia, este no haya hecho nada, salvo gastar a manos llenas, para darle seguimiento a los acuerdos y estrategias esbozadas. Es que nuestros funcionarios no dejan espacio para que uno piense en otra cosa que no sea la incompetencia. La pandemia ha dejado algunos ricos –entre ellos algunos funcionarios, sin duda–, pero también cuantiosas pérdidas de empresas, una galopante deuda pública y decenas de miles de desempleados, sin contar otros miles de empleados que han mudado su actividad económica a la informalidad. Las quejas del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) están fundamentadas y absolutamente justificadas. Los empresarios llevan tiempo esperando que el Gobierno dé los primeros pasos para reactivar la economía, pero poco o nada ha hecho. La falta de liderazgo del presidente de la República es un serio problema. Su ausencia, sin pensarlo mucho, es el mayor obstáculo que enfrenta el país. Ya es hora de despertar, señor Presidente.
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04 feb 2022 - 03:41 AM
