La Catedral Metropolitana, en el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá, es uno de los más importantes símbolos de nuestra historia. Su construcción empezó en 1688 y no fue hasta 108 años después, en 1796, que fue terminada. Actualmente, este portento de ingeniería y arquitectura colonial enfrenta una de sus peores crisis, y el Estado ha decidido invertir en rescatar, renovar y restaurar este templo. Como en otros temas en los que debieran imperar criterios más responsables e institucionales, se ha decidido obviar los estudios, planos y proyectos confeccionados anteriormente para empezar desde cero. En esa manía, tan tropical y tan nuestra de reinventar el mundo cada cinco años, esta iniciativa de salvar tan importante monumento demuestra a su vez lo muy grande y lo más pequeño de nuestra cultura política, incapaz de reconocer lo que los otros hacen bien y aceptar los errores propios.
hoyporhoy
24 dic 2014 - 05:20 AM