La infanta Cristina de Borbón enfrenta una acusación por los delitos de evasión de impuestos y lavado de dinero, junto con su marido, Iñaki Urdangarín, por su vinculación a una trama financiera por un monto de unos 421 mil dólares. España es una monarquía y la infanta Cristina tiene la más azul de todas las sangres al ser hija y hermana de reyes. Sin embargo carece de inmunidad, y su caso lo conoce un juez común. En Panamá el resabio medieval de nuestro sistema procesal establece que a los diputados los debe juzgar la Corte Suprema de Justicia y las inmunidades sirven de pretexto y excusa para evadir la justicia. Es obvio que el conjunto de procesos penales por peculado y enriquecimiento ilícito que las autoridades emprenden va a empezar a cambiar la cultura política y empresarial del país. Pero el poder Legislativo nos haría un gran favor modificando las normas procesales para facilitar la investigación y castigo de estos delitos, eliminando requisitos de pruebas sumarias para el inicio de estos casos, por mencionar un ejemplo. En Panamá no debe haber sangre azul ni coronas.