Recibir una buena educación, ser tratado en igualdad de condiciones y no ser discriminado por razón de raza, religión, inclinación sexual o condiciones especiales son derechos básicos a los que aspira todo ser humano. Es por esto que al dedicar el día de hoy a aquellos que tienen la condición de síndrome de Down, es nuestro deber hacernos eco de todas las organizaciones que mediante su apoyo ayudan a la integración de estas personas a la sociedad panameña. Conformarse con vivir en un país donde todavía la discriminación dirige el comportamiento social, es simplemente inaceptable. Un esfuerzo conjunto de las entidades gubernamentales, las escuelas y los padres de familia es necesario. Iniciativas estatales de inclusión son indispensables. Crear conciencia en la juventud, de que no por tener una condición especial estas personas tienen menos derechos a la oportunidad de convivir, participar y ser productivas para la sociedad, debe ser un compromiso. Así pues, merecen el respeto y la consideración de un país que se sienta orgulloso de sus aportes y les tome en cuenta como ciudadanos.
hoyporhoy
21 mar 2015 - 06:09 AM