Por su historia, geografía y formación cultural, Panamá ha tenido el privilegio, en repetidas ocasiones, de servir a la humanidad como punto de encuentro y debate de ideas en la búsqueda de soluciones a desafíos de toda índole. Desde ser el escenario para el Congreso Anfictiónico de Simón Bolívar en 1826, hasta la construcción del Canal para beneficio del comercio mundial, el papel que hemos jugado se ha caracterizado por la búsqueda de la unificación de las naciones. Hoy, una vez más, los ojos del mundo se fijan en nuestro país, con la celebración esta semana de la VII Cumbre de las Américas. Como en el pasado, este encuentro reunirá a la mayoría de los mandatarios del continente para debatir, bajo el lema “Prosperidad con equidad”, los retos que enfrenta la región. Aun cuando no existe acuerdo en temas sensitivos como la defensa de la democracia y los derechos humanos, la soberanía y los modelos de desarrollo económico, es imperativo que predomine el diálogo, la tolerancia y la cooperación como formas de superar las diferencias. He ahí el desafío de Panamá como anfitrión de este evento, que nos convierte de nuevo en protagonistas de la historia.
hoyporhoy
05 abr 2015 - 07:33 AM