Las conclusiones de la VII Cumbre de las Américas reflejan el éxito contundente de esta cita regional. No podemos dejar de mencionar que la asistencia de casi todos los gobernantes fue un componente esencial en los resultados. El acercamiento de Estados Unidos a Latinoamérica quedó evidenciado con el estrechón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro, así como las múltiples reuniones que el presidente estadounidense sostuvo con varios líderes de la región. Paralelamente, el apoyo unánime de los mandatarios de las Américas al proceso de paz en Colombia reaviva la esperanza de que hoy, más que nunca, este país está cerca de poner fin al conflicto armado más antiguo del continente. Pero esto no es todo. La presentación de propuestas concretas que ayuden a nuestros países a combatir la desigualdad y garantizar el desarrollo sostenible nos llena de optimismo. Apostar por una educación integral que garantice más y mejores oportunidades para las futuras generaciones es un acierto. Con este panorama lleno de ilusiones, Panamá se despide de esta cita, que ha de marcar un nuevo ciclo en la historia americana.
hoyporhoy
12 abr 2015 - 07:39 AM