El Tribunal Electoral comienza un proceso de auditorías a los partidos políticos sobre el costo de la campaña proselitista de 2014. Con ello vuelve al tapete el gasto que hacen los políticos para alcanzar el poder. Por lo que los panameños sabemos y pudimos ver, esta ha sido la campaña más costosa de la historia, con recaudaciones y egresos comparables a lo que costó el proyecto habitacional de Curundú: unos 90 millones de dólares. ¿Es necesario semejante gasto? El partido que ganó las elecciones de 2014 (Panameñista) gastó unos 10.5 millones de dólares, mientras que el mayor recaudador (Cambio Democrático) invirtió unos 35 millones de dólares; en ambos casos de fuentes privadas. Es decir, que CD se gastó 72 dólares por voto (aunque todos sabemos que fue mucho más, provenientes de fondos públicos), mientras que los panameñistas invirtieron 18 dólares por cada voto válido para Presidente de la República. Estos números prueban que no importa lo que se gaste en una campaña, lo que parece importar son otros factores que distan mucho del dinero que se destine a la propaganda. Ojalá eso se entienda claramente y terminen estas campañas faraónicas.
hoyporhoy
19 abr 2015 - 05:31 AM