El abuso sexual infantil es sin duda el más escondido de los maltratos y del que menos se conoce, tanto en el ambiente médico legal como en el social. Aunque no se trata de un problema nuevo, sino una de las formas de abuso más antiguas, sigue siendo hoy un tema tabú. Ya en nuestro siglo, incontables estudios han revelado una gran cantidad de trastornos psicológicos y emocionales que pueden afectar el desarrollo normal de aquellos menores que han sido víctimas de semejantes atrocidades. Y aunque en la mayoría de las sociedades, este es un comportamiento severamente reprochado y castigado, todavía hay quienes desde la oscuridad de sus hogares y la soledad de sus computadoras continúan perpetrando sus fechorías. Panamá no es ajeno a las garras de la pedofilia. Las cifras son cada vez más alarmantes. Tan solo en los cuatro primeros meses del año se han iniciado 82 investigaciones de presuntos casos de pornografía infantil. Este es un delito que debe ser castigado de forma ejemplar. Es hora de que este tema sea ventilado como lo que es. Uno de los crímenes más abominables de la humanidad.
hoyporhoy
26 abr 2015 - 05:36 AM