Los indígenas de la comarca Ngäbe-Buglé y el Gobierno concluyeron ayer el diálogo por la permanencia o no del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco. Como era de suponerse, la reunión terminó sin ningún acuerdo positivo que pusiera punto final al conflicto. Los indígenas mantienen su posición de que Barro Blanco debe cancelarse y no continuar construyéndose porque afecta el medio ambiente, fundamentalmente porque contamina las aguas de los ríos y merma el caudal que sirve como fuente de agua a las poblaciones. El Gobierno, por su parte, intenta acercar a las partes en conflicto, pero sostienen que hay que respetar la seguridad jurídica de la empresa Genisa que edifica el proyecto hidroeléctrico mediante una concesión estatal. Ayer las partes aceptaron entrar en una nueva etapa de negociación, la cual consistirá en integrarse a una mesa técnica especial para seguir analizando las incompatibilidades del proyecto y las condiciones de cancelación o no. Solo resta esperar que la nueva fase de las negociaciones sea para encontrar una solución definitiva al conflicto y no para seguir dilatando un asunto que al final, siempre mantendrá en tensión a toda la sociedad.
hoyporhoy
05 may 2015 - 07:04 AM