Tras cinco meses de haber sido denunciada la desaparición del equipo millonario que utilizó el gobierno anterior para espiar a empresarios, periodistas y opositores a Ricardo Martinelli, ni el Ministerio Público ni los estamentos de seguridad han podido precisar quién lo tiene y si este sigue operando o no. Cuando pareciera que el absurdo no puede ser mayor, la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada concluyó su investigación sin dar explicaciones y motivos de por qué no se inspeccionó la empresa de Martinelli en Monte Oscuro, pese a que dos funcionarios detallaron bajo juramento el operativo para trasladar el artefacto a dichas oficinas. Si el resto del país vive con la incertidumbre de si sus comunicaciones son monitoreadas, ese no es problema de los agentes de instrucción, porque –que se sepa– nadie fue a contrastar la veracidad de lo declarado por los agentes bajo juramento. Definitivamente, alguien no está haciendo –bien– su trabajo.
hoyporhoy
05 may 2015 - 07:12 AM