La Fundación Universidad de Panamá (Fudep) ha manejado fondos del Estado. Eso es un hecho. Negarse, como hasta ahora, a ser auditada por la Contraloría General de la República es otro hecho. El rector de la Universidad de Panamá (UP) ha dicho que las finanzas de Fudep no pueden ser escrutadas. Ese es otro hecho. Una fundación que supuestamente fue creada con propósitos nobles ahora parece tener mucho que esconder, a juzgar por el oscurantismo que la rodea, abanicado por su creador, Gustavo García de Paredes. No es un capricho entonces que la Contraloría haya ordenado a todas las instituciones públicas, incluyendo las empresas en las que el Estado tiene participación, que no se reciba ninguna solicitud para refrendar gestiones de cobro, contratos, convenios, órdenes de compra o cheques a favor de Fudep. Y es que la UP ha dejado de ser transparente desde hace mucho. Nada ejemplar transmite el rector al negarle a la sociedad, y en especial a los estudiantes, el deber que tiene de rendir cuentas.
hoyporhoy
03 jul 2015 - 08:13 AM