Dos personajes salen a relucir en un nuevo escándalo de interceptación de comunicaciones: Ronny Rodríguez y William Pittí, también conocidos en la comunidad de inteligencia como “Didier” y “Guillermo”, respectivamente. Ambos enfrentan cargos por la presunta comisión del delito de inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad. Su vinculación con Ricardo Martinelli es innegable y quizás por ello se encuentran prófugos, y seguramente buscados por Interpol para su detención y extradición. Ahora su participación en otro escándalo por espionaje deberá explicarse, así como la compra de equipos a una empresa italiana para espiar las comunicaciones. Lo curioso de la adquisición de estos aparatos es que se habrían servido de sociedades anónimas locales y extranjeras para no dejar rastros de la operación. La obsesión de espiar en el gobierno de Martinelli llega a niveles preocupantes, y sin duda patológicos. Ahora que el expresidente enfrenta cargos relativos a estos delitos, estalla otro que los panameños apenas nos enteramos ayer, cuando aún no salimos del estupor de sabernos ya espiados por una pandilla sin escrúpulos.
hoyporhoy
08 jul 2015 - 06:11 AM