El hospital Santo Tomás es el principal centro de servicios médicos al que tiene acceso la mayoría de los ciudadanos del país. Su patronato, junto a diversas organizaciones cívicas, ha intentado mantener la institución en las mejores condiciones operativas, sin embargo, la falta de insumos es principalmente responsabilidad del Gobierno central. En pleno siglo XXI, con todos los adelantos y la transparencia que la tecnología de las telecomunicaciones, el comercio electrónico y la trazabilidad permiten, el Estado sigue comprando con los parámetros y la logística del siglo anterior. Hace poco, un importante lote de medicamentos tuvo que ser desechado por la Caja de Seguro Social tras haber expirado. No se explica la negligencia, el desdén y el poco importa que históricamente ha padecido el proceso de compras, el abastecimiento de los insumos y medicamentos del sector salud y el mantenimiento de las infraestructuras hospitalarias. Panamá cuenta con suficiente talento para desatar este nudo gordiano de una manera transparente y eficiente. Solo falta la voluntad de los involucrados de hacerlo posible.
hoyporhoy
12 jul 2015 - 05:23 AM