El crimen del cabo Andrés García ha quedado impune. Una resolución de un Tribunal Superior ha ordenado el archivo de este caso por la prescripción de la causa. Al igual que con tantos otros delitos y ultrajes cometidos por la dictadura, el manto de la injusticia cubre la memoria de las víctimas. La burocracia de las fiscalías y tribunales no ha sido capaz de producir la paz social y el respeto a los derechos humanos, para que Panamá pueda honrar a sus muertos, celebrar sus memorias y realmente cerrar un capítulo de lo más tenebroso de nuestra historia. Quedan tareas pendientes para la justicia panameña, como la de aclarar la muerte de Félix Serrano, quien falleció en abril de 1983, al igual que otros que deben ser reivindicados, y cuyos restos no han sido encontrados, porque honestamente, nadie los está buscando. ¡Prohibido olvidar!
hoyporhoy
25 jul 2015 - 05:22 AM